Y nos juramos amor eterno…

Solo bastó una foto a 250km de distancia de ti para decidir tu nombre. Uno de tan dulce, cariñoso, acaramelado, que describiera lo que se escondía tras esos ojitos tristes y asustados, tras ese cuerpo de solo piel y huesos que no queremos recordar.
Llegaste a casa muy mal, no sabíamos si lo lograríamos, pero tú nunca tiraste la toalla, y evidentemente nosotros tampoco, y de eso ya hace más de 3 años y medio… Un tiempo que ahora se ha parado.
Llegaste a nuestra vidas para revolucionarnos, para enseñarnos el más puro amor, hacernos reir y sacarnos nuestra mejor sonrisa una y otra vez.
Nos has hecho mejores, somos mejores gracias a ti, hemos aprendido de tu sensibilidad, de tu carisma y de tu rebeldía.
Junto a tus tit@s nos juramos amor eterno, de ese tan sincero que no se espera nada a cambio, solo amarte como tú lo hacías con nosotros. Y con ese amor nos despedimos de tí, junt@s, a tu lado, guardando ese egoísmo que nos hace humanos, para regalarte una última vez nuestras mejores sonrisas, esas que nos sacabas con solo mirarnos. Y con ellas, nos volvimos a jurar amor eterno, incondicional, del que nunca muere y siempre quedará en nuestro corazón ahora más dulce que antes, como tu nombre, un corazón de SUCRE.
💖🍭🍬

Pin It on Pinterest