El domingo pasado, casi a medianoche recibimos una llamada de auxilio de Alberto: pedía ayuda para una galga atropellada que había recogido en Villanueva del Arzobispo, Jaén. La galga estaba en malas condiciones, una pata apenas podía moverla y por la boca salía saliva con sangre. Al ser domingo y a esas horas, no encontraba ningún veterinario cercano que pudiera ayudarle.

Enseguida nos pusimos en contacto con la clínica veterinaria Sevilla en Torreperogil donde fue atendida de urgencia. Diagnosticada con neumotorax y líquido en el abdomen, limpiaron y cosieron las heridas, lograron estabilizarla y se quedó ingresada con medicación, oxígeno y pronóstico reservado.

Cedes, que es como le pusimos de nombre, estaba muy asustada y dolorida, pero todos pensamos que la suerte ya le había cambiado y poco a poco se recuperaría.

El lunes y el martes iba mejorando, comía bien y se levantaba para dar un breve paseo. Pero el miércoles la suerte dio otro vuelco y empeoró, su vida estaba en riesgo. Hubo que meterla en quirófano a pesar de su estado. Las veterinarias que la atendieron hicieron todo lo posible pero no lo superó.

Estamos muy tristes por Cedes, y bastante afectados por todos los casos graves que estamos teniendo. Cuando haces todo lo que puedes pero se te van solo queda el consuelo de saber que, si Alberto no se hubiera preocupado en ayudarla y no parar hasta que la atendió un veterinario, Cedes habría tenido una larga agonía, sola y tirada en donde cayó atropellada.

Aunque Cedes ya no está con nosotros, tenemos que pagar las facturas de los cuidados que ha recibido y para eso necesitamos vuestra ayuda.

Lo sentimos mucho bonita, no ha podido ser, sirva este escrito para despedirte y que tu muerte no pase desapercibida como la de tantos otros. Nosotros seguiremos luchando para que algún día termine esta pesadilla sin sentido que, aunque muchos lo nieguen, ocurría hace siglos y sigue ocurriendo en pleno siglo XXI.
DEP 💔

Pin It on Pinterest