Nuestra querida Ámbar la semana pasada volvió a entrar en quirófano, ya por sexta vez desde que la rescatamos en noviembre de 2013.

Antes de que nos hiciéramos cargo de ella, Ámbar vagaba abandonada en un pueblo de Córdoba con media pata colgando, tenía una fractura abierta de tibia y al estar el hueso expuesto, su pata presentaba una gran infección. Aunque en una primera exploración veterinaria se nos aconsejó la amputación, nosotros decidimos luchar por ella y volcar todos nuestros esfuerzos en intentar salvar su pata, mientras hubiera una esperanza.

Es mucho lo que hemos trabajado por ella en estos once meses, mucha dedicación por parte de su familia de acogida y mucho esfuerzo económico para cubrir lo elevado de su tratamiento e intervenciones. Aún no hemos terminado, a Ámbar le queda como mínimo otra cirugía más, pero ya empezamos a ver la luz en este túnel. La fractura de Ámbar no está soldada del todo pero ya se le empiezan a retirar los implantes metálicos que se le colocaron.

Ámbar es una perra dócil que acepta sin desagrado sus curas diarias y su rehabilitación, es una criatura tímida y buena que nos agradece con su mirada todo el cariño y los cuidados que le damos. Ya queda poco para que por fin pueda recibir el alta, para que por fin cantemos victoria, y el verla llevar una vida normal con sus cuatro patas, será la recompensa a todos nuestros desvelos.

Nosotros, los voluntarios y casas de acogida de Galgos 112 estamos dispuestos a dedicarle a nuestros peques todo el esfuerzo que necesiten. Pero nuestros peques también os necesitan a vosotros, donantes, socios y teamers, porque gracias a vuestro aporte económico nosotros podemos ayudarles.

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